Por medio de la lectura diaria de sólida doctrina cultivamos el espíritu, nos esforzamos por vivir el mandamiento del amor como pequeño Colegio de Cristo, trabajamos en silencio para conseguir el pan, siguiendo así el consejo de San Pablo, evitando la ociosidad y siendo solidarias con el mundo del trabajo y los pobres, nos ocupamos en la elaboración de las hostias, escapularios y otras manualidades.
Orar es tratar de amistad con Aquel que sabemos nos ama...