Concientes de la riqueza de nuestro Carisma y contando con la asistencia espiritual de nuestros padres camelitas descalzos, en 1997 decidimos crear un espacio donde los laicos pudieran beber de la fuente del carmelo y enriquecerse con la doctrina de los Santos. Así nace la Casa Teresiana de Oración un verdadero oasis en medio de la ciudad.