Nuestra comunidad la conforman religiosas que oscilan entre los 20 y 94 años de vida y, entre los 2 y 64 años de consagración. Muestra de la fidelidad de Dios.
Vividos en amistad con Cristo y en intimidad con la bienaventurada Virgen María; la oración y la inmolación se funden vivamente con un amor grande a la Iglesia.