Actualmente tenemos una pequeña comunidad que procura seguir las directrices del Vaticano II y las de la Orden.
Procuramos mantener nuestra formación permanente, tal como lo pide la Iglesia, mediante cursos y charlas que nos dan varios sacerdotes, nuestros Padres Carmelitas, y algunas amistades de la comunidad.
Podemos decir que llevando la vida teresiana intensamente, nuestra comunidad centra muchas de sus fuerzas en la propagación de la devoción al Niño Jesús de Praga.