En virtud de nuestra vocación, estamos llamadas a la contemplación, tanto en la oración como en la vida. La Liturgia de las horas junto con la oración personal constituyen el eje alrededor del cual gira todo nuestro quehacer.
Solidarizándonos con los pobres el trabajo ocupa parte de nuestra vida realizando vaias actividades como confección de ornamentos, escapularios, rosarios, palias y hostias.